
miércoles, 20 de julio de 2011
pequeñas partículas de felicidad a tu lado.

A estas alturas deberías saber que el tiempo es oro.
Ríe hasta que te duela la barriga, salta más alto que nadie, baila bajo la lluvia, disfruta de cualquier tontería, sal a la calle disfrazada de Marilyn Monroe, come todo el chocolate del mundo, tírate a una piscina con ropa, cómprate esos zapatos que tanto te gustan, haz el tonto, posa como una modelo, escucha esa canción todas las veces que haga falta, olvídate de los problemas, se feliz, por cada lágrima pon una sonrisa, espanta a las palomas del parque, sé diferente, vive tu vida, llama por teléfono y estáte tres horas hablando, pasa de lo que digan tus padres, sáltate las reglas, pon la música tan alta que moleste al vecino, usa el perfume más caro, ponte guapa, piensa que la vida está para vivirla, no la malgastes preocupándote de absurdos problemas que no tienen que ver contigo, disfruta con cada persona que conozcas, con cada locura.
Y nadie me va a cambiar.
Tengo doscientos mil veinticuatro defectos, sí. Soy tonta, caprichosa. Soy incapaz de quedarme callada dos minutos, o de no reírme a veces cuando me cuentan algo serio. Te pongo de los nervios, no me estoy quieta, no puedo estar dos segundos sin moverme. No tengo el mejor cuerpo, más bien al revés, no tengo nada en especial, ni ojos preciosos, ni labios increíbles, y de lo que me falta en una parte, me sobra en otras. A veces me vuelvo loca, y grito. Mi risa es horrible. Soy celosa, muy celosa, tanto que cuando veo a alguna que se te acerca, me encantaría ir corriendo y estirarle de los pelos, aunque sepa que sólo es tu amiga. A veces se me olvidan las cosas, los días, las fechas... Se me olvida que he quedado a una hora, y llego un cuarto de hora más tarde poniendo cualquier excusa, pero cuando me lo haces tú a mí me enfado. Me pico, sin motivo..hay veces que me duran dos minutos, pero otras veces me duran días. Cuando me doy cuenta, que es una tontería, pido perdón y digo que nunca más volveré a hacerlo, pero los dos sabemos que dentro de una hora, volverá a pasar. Me cuesta escuchar cuando alguien intenta explicarme algo que ha hecho, no sé entenderle.
Di lo que piensas, lo que sientes.
Odio tu sonrisa. Odio tu increíble sonrisa. La odio. La odio porque cuando sonríes, me vuelvo totalmente impotente. Impotente por no ser capaz de apartar mi mirada de ella. De ti. No se cómo lo haces, pero eres capaz de volverme loca con tan solo un movimiento. Y es algo ilógico porque yo no soy una persona que se sorprenda a la mínima. Es más, creo que hasta soy difícil de sorprender. Pero tú, tú eres diferente. Lo cambias todo y me cambias. Me vuelves mejor de lo que soy. Sacas todos lo bueno de mi y haces que las imperfecciones solo parezcan pequeños añadidos.
Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma, que al mal tiempo buena cara, que el tiempo es oro; pero que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. Dicen que después de la caída siempre hay que levantarse, que las heridas duelen, pero sólo las que se quedan sin cicatrizar, dicen que las verdades duelen, pero que más vale una verdad a tiempo que no mil mentiras, dicen que nos obsesionamos en planear la vida, para que luego sólo nos llevemos más desilusiones, dicen que los polos opuestos se atraen, pero que algunos tipos de caracteres chocan. Dicen muchas cosas, que da mala suerte pisar las rayas de los azulejos, romper un espejo, pasar por debajo de una escalera, los gatos negros... Dicen que una mirada vale más que mil palabras, que el tiempo se mide en momentos y no en segundos, dicen que el mejor amigo del hombre es un libro, pero hay personas que te demuestran que todo aquello es mentira, hay quien dice que amar es sólo el comienzo de amargura. Dicen que la vida da oportunidades a quien no las quieres aprovechar, que dios da pan al que no tiene hambre, que la vida es un continuo sufrimiento, que ofrecer una amistad a un enamorado, es como ofrecer pan a un sediento. Dicen que los trenes sólo pasan una vez, que no esperan pasajeros, y que más de uno se quiere bajar. Dicen que hay niñatas con ganas de comerse el mundo, y lo único que se comen son las babas de los demás. Dicen que hay puertas donde no hay entradas, que hay llaves que no abren nada y corazones que nos sienten. Dicen que las ganas de luchar se quedaron en cajones cerrados con candados. Dicen que el amor es sólo una sensación pasajera, y que llega cuando nadie lo espera. Dicen que es más difícil olvidar a una persona que quererla. Dicen que cada vez que se cierra una puerta se abre otra, que el tiempo pone a cada uno en su lugar, y si no es hoy, será mañana, hay que saber esperar. Que las personas no cambian con el tiempo, sino que realmente se muestran como son.
Mi adicción es simple.
Me encanta que me susurren al oído, que cada beso vaya seguido con un te quiero, que no me lleven la contraría, que me digan la verdad, me encanta el olor a humedad en verano, y en otoño el olor a hojas mojadas, ver las gotas de agua resbalar por el cristal pensando cual llegará antes, fingir fumar con el vaho cuando hace frío, escribir su nombre en el cristal empañado al salir de la ducha, estrenar un móvil escuchando todos los politonos de muestra, que me duelan las mejillas de tanto sonreír, ir al cine y empezar a lanzar palomitas como si de la tercera guerra mundial se tratara, las 00.00, me encanta besar debajo de la lluvia, oír a mi mejor amiga cantar , las cosas pequeñas en tamaño grande y las grandes en tamaño pequeño, las eñes, comer nocilla con el dedo e intentar hacer equilibrio en el borde de la acera, pasar un semáforo solo pisando lo blanco, el papel de las fotocopias cuando aun está caliente, el olor a libro nuevo en septiembre, encontrar huecos fríos en las sábanas de mi cama, el ruido de las hojas secas al ser pisadas, mirar por la ventana y quedarte embobado, sonreír a extraños y que te devuelvan la sonrisa, ser y que sean felices todos los de tu alrededor.
No te pido más.
Dime una cosa, una sola cosa... ¿Aun te acuerdas? ¿Aun recuerdas la primera vez que estuvimos juntos, la primera vez que me dijiste te quiero aunque solo fuese como amiga, la primera vez que me miraste a los ojos, la primera vez que me tocaste, la primera vez que yo te dije que te quería más que a mi propia vida, la primera vez que te sonreí, la primera vez que me
sonreíste...?Dime si recuerdas alguno de esos momentos, y si los recuerdas...Explícame donde quedaron,quién los tiene...o quién hace que esos recuerdos tan buenos hagan que se destroce mi interior por haberlos perdido,quiero saber si alguna vez sirvió de algo tantas cosas como hice, o si alguna vez pensaste en todo lo que haría o daría por ti, no diré que es tarde porque jamás lo es, sobre todo cuando se trata de la persona que más quisiste en tu vida, y quizás la que más querrás en toda tu vida, no pretendo volver a lo de antes, a lo de repetirte mil
veces que me importas,y decirte todo lo que te decía, seguramente ni lo recuerdes ya , pero ese no es mi propósito, mi propósito es saber, saber que pasó.
martes, 19 de julio de 2011
¿Cómo coño quieren que me porte bien? Si de pequeña veía que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320 km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tios, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una fulana, Pulgarcita tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba... Por favor, ¡No me jodas!
La vida me ha enseñado, a no escuchar las voces que critican lo que hago. A dejar atrás todo lo malo del pasado, a sacar lo bueno,a mostrarme como soy.
Me ha enseñado que ser diferente no es tan malo, que una sonrisa vale por mil lagrimas.
Que las estrellas siempre están en el cielo aunque no las veas, me ha enseñado que nunca se deja de aprender.
Que digan lo que quieran que no vivo de la gente.
He cometido muchos errores, he llorado por quién no debía y he reído con falsas amistades, he tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más, me empujaron y caí estampada con la tercera, he perdonado mucho, demasiado.Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mi, he callado verdades por no hacer daño.
He madurado a base de palos, he creido en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas, he abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel.
He aprendido poco a poco en qué consiste la vida, el secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa, el secreto de la vida está en vivirla.